Pero, ¿qué pasa cuando esa persona, quien te ha dado ese beso tan memorable, es en realidad... tu amigo?
Eso puede no cambiar nada, o cambiarlo todo.
¿Cómo es posible que un beso sea tan poderoso, capaz de cambiar perspectivas y hasta arruinar relaciones?
Todo empieza con un juego...
A todos nos pareció un poco ridículo jugar a "la botella" a nuestra edad (20 a 25 años era el rango de edad de los presentes esa noche) fue lo que todos pensamos en cuanto Josué lo propuso. Fue algo gracioso, porque en realidad quien pensé que lo propondría sería Lalo, simplemente porque quería que Rosa y Fer terminaran finalmente besándose. Todos sabíamos que Rosa se moría por hacerlo, así que cuando fue Josué quien lo propuso, creí que de cierta forma también ayudaba a la causa. Claro que no empezaron a proponer directamente los besos, casi nunca es así, y ni siquiera podemos culpar al alcohol esta vez, ya que en realidad no tomamos demasiado esa noche.
Los retos variaron entre vaporub bajo los ojos, shots de maggi, y algunos besos... pero al parecer fueron un éxito esos pocos besos porque pronto se incrementaron en los papelitos y la durabilidad fue aumentando también.
Así que, aunque el objetivo era Rosa y Fer y, de hecho ¡fueron los primeros en hacerlo!, el primer beso entre él y yo no tardó en llegar. Eran solo picos, de hecho nunca se estipuló que los besos fueran o no bien dados, eso siempre es decisión de los que se besan; por lo que el primer pico le tocó a él y era con otro hombre, pero debido a que las prácticas entre personas del mismo sexo estuvieron descartadas desde el inicio, se dejó a la botella la decisión de qué chica de las tres presentes, sería la "afortunada". La decisión fue tirada a la suerte y la ganadora... fuí yo.
¡Claro que quería ser yo!
Nos llevábamos de maravilla y a mi pesar, sospechaba de tener ciertos sentimientos por él desde tiempo atrás... los reconociera o no. Sentimientos que no presagiaban nada bueno, pero en fin. Así que sí, algo dentro de mí quería ser yo a quien la botella señalara. Más por curiosidad que por otra cosa. Estaba segura de que un beso de él, sería toda una experiencia, pero aún así, era extraño pensar en eso, debido a que de verdad lo considero mi amigo, uno muy cercano, tal vez el más cercano que tengo aquí, sé que cuento con él ante cualquier cosa, y por esa cercanía y cierto sentido de hermandad, es que a pesar de esa atracción que llegué a sentir en ocasiones específicas, me hacían dudar de hacerlo, y creo que a él le pasaba lo mismo. Se acercó, tomó mi rostro con sus dos manos (detalle que adoro que hagan los hombres y que no muchos lo hacen... sabía que él era diferente en muchos aspectos) y me dio el beso. Sus labios eran suaves y a pesar de que duró solo un segundo, ya sabía que lo valía. Después le tocó nuevamente un reto con beso, y fue gracioso cómo fue nuevamente a mí. Para cuando llegó el tercero, ya comenzaba a ser algo predecible para todos para quién sería el beso, pero ahora la durabilidad aumentó a 3 segundos y ¡sorpresa! la botella volvía a apuntarme a mí. La dinámica se repitió, vino a mí, tomó mi rostro y me dio el beso pero más duradero esta vez. Nadie verificó el tiempo, él solo lo hizo durar más, pero esta vez lo dio tronado, jajaja. El juego siguió, y pronto sería mi turno de dar un beso pero los dos primeros fueron picos a Sauli. Aunque pronto la suerte haría de las suyas y lo apuntaría a él también... ¡Ninguna sorpresa! Ya nos habíamos besado tres veces por su suerte, y la cuarta fue por la mía. Me paré, el estaba en frente, recargado en su escritorio, me tomó el rostro nuevamente, y lo besé, pero esta vez fue diferente porque yo lo inicié como un pico pero él cambió la dinámica, me empezó a besar. Yo continué. Mis teorías eran ciertas, obviamente él es un buen besador. Quería profundizar el beso incluyendo lengua, pero yo no entré en eso. No los disfruto particularmente. Pero fue ese el primer beso en serio. Y que lo haya empezado él, es gratificante. Escuché comentarios de los presentes, sorprendidos porque estuviéramos llevando los besos en serio. Fuímos los primeros en hacerlo, después de todo. Ya había habido más besos obviamente, Vale con Josué, Lalo y Vale, Vale y Saul jajaja todos con todos practicamente, solo que a mí pocas veces me tocó dar besos.
El último beso fue digno de mencionar. Nuevamente le tocó a él y oh sorpresa... claro que fue conmigo. Vino nuevamente y sabía que iría en serio también por el anterior beso. Al parecer sólo nos dejó queriendo más. Dejamos la dinámica del pico y comenzamos desde donde lo dejamos. Al parecer la duración había aumentado a 7 segundos o algo así... no importó. Duramos algo más de 8, ya que todos estaban contando esta vez. En fin, fue un BUEN beso. ¿Lo malo? Sentí...
Hizo saltar mi corazón.
Josué es diferente. Él tiene la apariencia de ser un chico demasiado fiestero, rudo, de camino recorrido y con tendencia a ciertos vicios, eso es lo que la mayoría conoce de él y se quedan con la idea de que eso es todo lo que es. Pero no es así, lo conozco un poco más allá que la mayoría de los que están aquí. Él es una persona sensible, inteligente, cariñoso, caballeroso, protector, y sobre todo leal. Y ¿qué es lo peor? ¿Por qué a pesar de que es todo esto me siento tan negativa por haber sentido algo? ¿He mencionado que el hecho de la posibilidad de tener sentimientos por él, no es lo peor de este caso? Porque no lo es. No me sentiría tan mal si descubriera que en realidad siento cosas por él de no ser porque sé que no podría prosperar. De nada me serviría descubrir y aceptar esos sentimientos si al final, terminarían con un corazón roto sin esperanzas y ese corazón sería indudablemente el mío. No puedo permitirlo. ¿Por qué estoy tan segura de ello? Porque ya dije que él es una persona muy Leal. Y ese rasgo lo impediría en dado caso de que él tuviera ciertos sentimientos por mí también, de existir no harían la diferencia porque él tiene novia...
Y es aquí donde mi corazón se detiene...
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