Esa obstinación por no irte a dormir por querer preservar por más tiempo ese sentimiento... Sabes que es efímero, que su caducidad es limitada a cuánto puedas hacerla perdurar... y sin embargo, lo único que pienso es en cómo añoraba el sentimiento de querer comerme al mundo, la certeza de que mi vida se encamina hacia el lugar correcto, de que no hay nada que no pueda lograr... la certeza genuina que sólo se tiene cuando aún no has sufrido un fracaso y no te has visto en la necesidad de procesarlo para que deje de serlo.
Esa fortaleza con la ingenuidad de quien le falta vivir experiencias desagradables para ir aprendiendo, avanzando. Esa fortaleza transformada te ayuda a mejorar, te hace madurar... te hace mejor en teoría, pero me pregunto ¿Es acaso signo de debilidad el añorar esa fortaleza ingenua ahora que noto su ausencia?
Creo que deberíamos echar un vistazo al pasado más seguido, a ese punto desde donde partimos un día y ver lo malo, lo que hemos logrado desechar, verificar también si no se fue con demasiado de lo bueno que traíamos con nosotros y hacer inventario de lo que aún traemos en el equipaje de mano.
Soy un ser sensible, romántico, pero con espíritu de guerrero y con un gran anhelo de sabiduría.
Amo las primeras impresiones, Amo mis memorias...
AMO VIVIR!!!