Lo considero un fracaso, una burla a mi sentido común... pero es que ¡se me hace difícil deshacerme de los recuerdos! no fuiste cualquier historia, cualquier chico, cualquier decepción amorosa, una de tantas; te lo dije una vez, esto no fue un juego para mi, yo no tuve dudas, siempre estuve segura de que te quería y quería estar contigo; dudas que he tenido con TODOS los chicos que he conocido desde hace 5 años. Contigo no las tuve, para mi desgracia marcaste un antes y un después. Lo que te dije Esa noche en el baño en Berlín es cierto: ninguno se compara contigo. ¡Eso, inflo tu ego ya de por si inflado!
:(
No dejo de tener imágenes aleatorias en mi mente de la travesía de momentos que nos conciernen en estos 7 meses que llevo de conocerte, no hace falta que las mencione de nuevo.
¡Te detesto por hacerme replantear tantas cosas acerca de mi misma!
Y muy a mi pesar aún te llevo clavada aquí adentro, aunque la mayor parte del tiempo trato de negarlo.
Te vi en París. Intenté ignorarte porque sé bien que no puedo tratarte como si no sintiera nada, porque me delataría. Te afecta supongo... lo lamento, pero no hay alternativa. Me porto con todo mundo de una forma normal, menos contigo y eso te afecta supongo... Salimos esa noche de sábado y detesto ser tan consciente de ti, tu ubicación y tu presencia ¡mientras intento ignorarte!
Hablamos, claro que sí... compramos cerveza y fuimos en grupo a tomar al muelle del río Sena. épico. Estuvimos conversando y pasando un buen rato los mismos de Brest: tú, Sauli, Dani, Esbe y yo. Faltó Lalo, pero aún así se sintió como los viejos tiempos, excepto que no era como antes... claro que no. Ya habías tomado 750 cl de Duvel de 8.5% mientras estuvimos en el departamento, y ahí te tomaste otra botella de la misma cantidad, y después seguiste tomando Leffe y Carlsberg... definitivamente querías ponerte borracho, aún no se por qué, pero me temo que no me gustaría saber el motivo.
Ahí me abrazaste mientras caminábamos hacia el restaurant. Yo intentaba tener mi distancia contigo, aunque claro que sabías que seguía sintiendo cosas, y debo decir que me agradó ver cómo a tu manera me defendiste de Yair después de que me empujó, aunque decidí hacer de cuenta que no lo noté.
Pero me abrazaste y yo intenté actuar como si no me afectara. Tal vez te engañé un poco, o tal vez no. Después me enteré de que le reclamaste a Yair por haberme mirado mientras me paré para ir al baño antes de que me alcanzaras. Me gustó saber que te pones celoso porque nunca me lo demostraste. En el bar hubo un momento donde te quisiste poner travieso y agarrarme el trasero... ahí quedó todo porque te puse un alto. Más tarde cuando empezamos a bailar, tú bailaste con Susy a quien adoro, y yo con Tavo. Después Pedro me sacó a bailar, estuvimos bromeando mucho, el intentó coquetear un poco, pero estaba algo alentado por los tragos, y yo claro que empecé a hablarle de ti... qué tonta. Tú estabas sentado en frente, muy serio y hablando con ella (supongo, quién más si no?) por whatsapp... así que yo seguí bailando con Pedro y riéndome de lo que decía. incluso me dejé llevar por momentos (fue agradable sentirme "apreciada" por unos instantes), hasta que vi que te paraste y te fuiste de repente.
Lo demás ya no merece la pena mencionarlo.
Al día siguiente amaneciste aún borracho por tomarte casi toda la botella de vodka cuando llegamos a la casa, y seguiste tomando, claro. Repito que no se por qué querías estar tan borracho... no era normal incluso para ti. Me hiciste enojar realmente con tu estado de borracho impertinente, actuabas como un niño pequeño. Al final por coincidencia supongo, nos separamos del grupo y nos quedamos solo tú, tavo y yo. Después de dejar a Tavo, solo fuímos tu y yo, en el RER hacia París. Sentados frente a frente. Tú mirándome fíjamente con esa mirada tierna que me mató en el pasado y yo intentando no caer en ella, recordando el daño que me hiciste. Desviamos la mirada. Yo mirando hacia afuera por la ventana y tú tocaste mi mano, mis dedos. Lloraste. Hiciste gestos de frustración. Intenté mantenerme firme, fría.
Bajamos en la Gare du Nord. Íbamos caminando abrazados, buscando una línea mal ubicada por los letreros, pero no nos importó, solo caminábamos para perder el tiempo y disfrutar de esos momentos juntos. Hubo abrazos de esos que me encantan, y claro que poco a poco me fui ablandando... al final de cuentas soy una estúpida que te quiere. Jugábamos, bromeábamos y reíamos, más o menos como eran las cosas antes de Ese jueves de octubre.
Hasta que llegó el primer beso. Vaya que lo sentí. No había querido recordar hasta entonces, lo mucho que puedes lograr en mi con solo un beso.
Más tarde en otra estación, vino otro; incluso mejor, más duradero. Me derretí por completo.
Siempre tuve en claro que no significaban nada. Era algo momentáneo. No estaba cambiando nada en realidad. Tengo motivos para creer que ya regresaste con ella. No quise preguntar naturalmente.
Más tarde nos reunimos con Pedro y Lupita para comer, actuaste muy animado con él, algo poco usual en ti, no siempre eres taan sociable y alegre con desconocidos, sospecho que intentabas actuar como si no te hubiese afectado lo de la noche pasada. A él si le molestó un poco vernos llegar abrazados, tengo qué decirlo.. lo noté.
Ese día terminó con un abrazo y un beso corto, y hasta ahí llegó todo. Sentí que era la sentencia final, me sentí mejor, fue todo más real.
Por eso mismo no me explico por qué me siento así justo ahora. Ya ni siquiera me afectaba no hablar contigo. No sentía ya la necesidad de saber de ti durante el día, incluso me atrevo a decir que me olvidaba de ti.
Esta imagen describe perfectamente lo que pasó cuando nos vimos en diciembre. Después de no habernos visto desde Ese fin de semana de octubre en Nantes.
Viaje inolvidable.
♥
